Preescolar; el cimiento.

importancia de educación Preescolar

 

México se encuentra en una de las etapas más difíciles en cuanto a educación se refiere, no solo por el déficit de lugares para que los pequeños puedan asistir a una escuela pública, sino por la calidad de la educación que se imparte en la misma.

 

 Muchas personas tienen la idea errónea que la educación preescolar no es importante y que da lo mismo dejar a los niños en una guardería que con los abuelos o en alguna ludoteca. Esta conducta no podría estar más alejada de la realidad.

 

 No solo se habla de bajos niveles académicos en esta etapa de su vida, se habla de un tema crucial;  las relaciones interpersonales y el acoplamiento de los niños a nuevos grupos sociales distintos del hogar está cada vez más distorsionado. Esto se traduce en mal comportamiento o problemas de adaptación al medio; tanto educativo como social.

 

La atención educativa que deben recibir los niños preescolares debe interpretarse como un sistema de interrelaciones profundas entre el niño y sus compañeros, entre el niño y su maestro, la familia, el ambiente y la comunidad.

 

Es necesario hacerle ver a las familias mexicanas que el papel que juega el preescolar en el desarrollo psicológico del niño es imprescindible ya que a esta edad el pequeño es formado y educado no solamente por la interacción de la familia y su comunidad, sino también por las actividades que realiza dentro de la institución, donde los estímulos, normas, valores y recursos forman parte de su desarrollo integral.

 

 Para que nuestro país pueda avanzar se necesita ir sembrando una nueva cultura en los niños, necesitamos una sociedad con valores. Es cierto que los conocimientos son necesarios, pero, con el ritmo del mundo actual tiene mucho más sentido que se ayude al niño a aumentar las destrezas que necesita para desempeñarse efectivamente en cualquier situación que se le pueda presentar.

 

 El objetivo principal del preescolar debería  ser capacitar a cada niño, durante sus primeros años de escuela, a ser un participante activo y autónomo de su propio aprendizaje. Y para lograrlo, es necesario que el pequeño posea una imagen positiva de sí mismo, como persona y como sujeto que aprende y que forma parte de una sociedad; en función de sus capacidades y habilidades. La madurez del niño se percibe en términos de su funcionamiento intelectual, la fuerza de su confianza en sí mismo, su iniciativa, su creatividad y su capacidad de relacionarse con los otros, lo que le permitirá participar en la vida social, política y económica de su país.

 

 En Brali lo sabemos y trabajamos todos los días para poder materializar esta idea, estamos convencidos que instruyendo al niño podemos construir un nuevo país.

 

 

 Fuentes:

 

Ensayo: “Trascendencia del preescolar en edades de 4- 6 años”

Alonso, A. 1990

 

Lira, M. de (1990). Iniciación con los niños. Editorial Trillas. México.



Por: Yazmín Guevara S.

 

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